Enema en cachorros recién nacidos: cómo y cuándo aplicarlo
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La siguiente información ha sido cuidadosamente revisada por veterinarios profesionales, asegurando que sea precisa, actual y útil para el cuidado de tu mascota.
Uno de los problemas más frecuentes en cachorros recién nacidos es el estreñimiento. Existen muchas razones por las que puede presentarse, y es fundamental saber cómo actuar a tiempo, ya que si no se trata de inmediato, podría derivar en complicaciones más graves.
En esta entrada te explicamos cómo realizar un enema de manera segura. Esta información está enfocada en cachorros que se encuentran en la etapa de crianza, desde el día 1 hasta el día 30, e incluso hasta los 2 meses en algunos casos. ¡Comencemos!
¿Qué podemos hacer ante el estreñimiento? 💩
Lo primero es identificar cuánto tiempo lleva el cachorro sin defecar. Si ha pasado solo una o dos tomas sin evacuar, puedes intentar un enema en casa. Pero si ha pasado más tiempo, el enema podría no ser suficiente y deberías acudir inmediatamente al veterinario.
⚠️ No automediques al cachorro. En neonatos, los medicamentos y dosis no son iguales que en animales adultos, al igual que ocurre en medicina humana (existen fórmulas pediátricas).
Tipos de enema: agua o glicerina
Para ambos tipos de enema necesitarás:
— Una jeringa de insulina (1 ml).
⚠️ No utilices jeringas grandes, ya que introducir demasiada agua puede lesionar la mucosa intestinal y provocar diarrea.
— Agua potable y tibia (nunca fría ni caliente).
⚠️ No agua de la llave, si donde vives el agua corriente la puedes beber, sin problema puedes usarla, de lo contrario tiene que ser embotellada.
— Glicerina de grado médico (en caso de usarla).
— Vaselina estéril para lubricar.
Procedimiento paso a paso
1. Lubrica la punta de la jeringa y el ano del cachorro con vaselina.
2. Coloca al cachorro en una posición cómoda, evitando ejercer presión sobre su abdomen.
3. Inserta suavemente la punta de la jeringa, girándola ligeramente en el sentido de las manecillas del reloj, hasta que entre solo la punta.
4. Introduce lentamente el líquido.
* Si usas glicerina, asegúrate de que solo ¼ o ⅓ del total sea glicerina, y el resto agua.
* La glicerina ayuda a lubricar las heces y favorece su expulsión.
5. Una vez administrado el líquido, espera de 5 a 10 segundos antes de retirar la jeringa.
6. Al retirarla, gírala suavemente para evitar causar daño al cachorro.
¿Cuánta cantidad administrar?
La dosis depende del tamaño y la edad del cachorro. Para recién nacidos (hasta 10 días de edad), recomendamos:
— Razas pequeñas: 0.1 – 0.5 ml
— Razas medianas: 0.3 – 1 ml
— Razas grandes: 0.5 – 1.2 ml
¿Podemos estimular inmediatamente después
No. Una vez que se retira la jeringa, es mejor:
1. Realizar pequeños masajes en el vientre del cachorro para estimular el movimiento intestinal.
2. Dejarlo descansar de 2 a 5 minutos.
3. Después de ese tiempo, realiza la estimulación normal para defecar.
En muchos casos, el cachorro hará del baño inmediatamente, por lo que es importante estar atentos.
¿Y si aún no puede defecar?
Si el cachorro está muy estreñido, es posible que no evacúe de inmediato. Puedes repetir el procedimiento, pero máximo tres veces.
¿Cuándo repetir el enema?
— Si tras la estimulación post-enema no evacúa, tienes dos opciones:
1. Hacer otro enema, con el riesgo de provocar diarrea.
2. Esperar a la siguiente comida, estimular nuevamente y, si es necesario, aplicar otro enema.
💡 Este procedimiento puede repetirse durante 2 o 3 comidas consecutivas, pero si el problema persiste, ya no es recomendable insistir. Lo más responsable es acudir al veterinario, ya que un enema no resolverá un estreñimiento prolongado o severo.
Conclusión
El enema puede ser una herramienta útil si se aplica correctamente y a tiempo, pero no debe utilizarse como una solución permanente. Siempre es mejor prevenir el estreñimiento con:
— Una correcta hidratación
— Estimulación adecuada
— Temperatura ambiental óptima
Y, por supuesto, bajo seguimiento médico veterinario.
Recomendaciones finales
Esperamos que esta información te haya sido útil. Recuerda que estas son recomendaciones generales basadas en la experiencia. No sustituyen una consulta veterinaria. Siempre consulta con tu médico veterinario de confianza para asegurarte de que tu cachorro reciba la mejor atención.
¡Nos vemos en el próximo artículo!


